Bálsamo calmante especialmente formulado para pieles sensibles o sensibilizadas, que alivia irritaciones, hidrata y restaura el confort de manera inmediata.
Su fórmula ligera, fluida y no comedogénica actúa sobre el ardor, picor y enrojecimiento, devolviendo a la piel sensación de bienestar desde la primera aplicación.
Enriquecido con extracto de Tasmannia Lanceolata y aceite de semilla de algodón, fortalece la barrera cutánea, hidrata profundamente y mejora la textura de la piel, recuperando suavidad y elasticidad natural.
Perfecto tras exposiciones climáticas extremas, tratamientos estéticos o episodios de estrés cutáneo. Apto para uso diario o puntual, su fórmula ligera no obstruye los poros, manteniendo la piel fresca y equilibrada.
Beneficios clave:
-
Alivia la piel irritada y la sensación de ardor o picor
-
Calma y mejora la textura cutánea
-
Hidrata las pieles más sensibles